Pegging. Cuando ella es la que da


Vamos con un nuevo termino anglosajon, que tanto esta de moda ahora decirlo en inglés, el pegging, ¿y que es?, pues para entendernos en español, pues simplemente es una práctica sexual que consiste en que la mujer, gracias a un arnés con un consolador, penetra a su chico (heterosexual) de forma anal.

El término “pegging” (conocido como también como ‘BOB’ o ‘bend over boyfriend’) fue acuñado en 2001 como parte de una votación en el blog del periodista Dan Savage, está claro que la práctica se remonta mucho más atrás en el tiempo. De hecho, podéis encontrar la referencia en El almuerzo desnudo de Bourroughs, novela publicada en 1956.

Todos los hombres han pensado en el pegging alguna vez, sin embargo culturalmente está mal visto por miedo a ser etiquetados como homosexuales o menos viriles, algo totalmente absurdo. Se trata simplemente de una penetración con idea de excitar a ambos, al hombre en su próstata y la mujer bien por penetración si es un arnés doble o bien por el simple hecho de poder penetrar.

Para algunos el ‘pegging’ podría incluirse perfectamente en su rutina sexual pero, para otros, la penetración anal supone poner en riesgo su identidad masculina. Aunque hace mucho que sabemos que en el ano, sobre todo en el caso de los hombres, tiene un sinfín de terminaciones nerviosas y esconde un punto que, estimulado adecuadamente, puede llevar a orgasmos increíbles, muchos hombres heterosexuales se niegan a explorar prácticas como ésta por miedo a perder su masculinidad, aquello que les hace ‘machos’ y marca una línea gruesa entre ellos y los que no son ‘hombres hombres’. Debo decir sobre esto, que es una gran verdad y por desgracia en el mundo liberal sigo viendo muchas actitudes machistas sobre esto, una pena, la fauna de “machitos liberales” que hay en este mundillo.

El placer que obtiene el hombre al ser penetrado es múltiple, recordemos que cerca de la próstata se encuentra el punto P que al ser estimulado produce enorme satisfacción en ellos. Claro está que para practicar el pegging debe tenerse la mente abierta y recordar que no por ello se sacrifica la hombría, es simplemente una nueva forma de obtener satisfacción y orgasmos intensos con tu pareja.

En el caso de ellas hay dos formas de estimulación evidentes, la primera es la psicológica que se obtiene gracias al hecho de saber que ella, la que siempre es penetrada y dominada, puede ejercer el rol de dominadora y penetrar por una vez a su chico.La segunda forma de estimulación es la física, siempre y cuando se elija un arnés que complazca de forma doble mediante un vibrador que se introduce en la vagina y que estimula el punto G y toda el área, mientras que el cuerpo del consolador penetra a tu pareja. Disfrute para ambos.

Para mas info: Pegging, sexo con arneses

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